Descripción : Una mayordomo estaba al borde la piscina pasando la fregona. Parece aburrido ver un sitio tan hermoso y verse fregando por mucho tiempo. Sin poder más, decide tomarse un descanso, acercándose al sofá después de haber controlado que nadie lo ve, se acuesta para dormir un poco. Cierra los ojos durmiéndose pero lo despierta rápidamente la dueña de la casa. Es una señora madurita de unos cincuenta años y aún muy bien dotada. Despertándose, el tío vuelve a fregar pero la tía tiene otras intenciones. Aparta sus pantaloncitos dándole su coño para lamerlo. El lo cumple penetrándole el coño apasionadamente. Luego se dejará mamar un poco anes de follar a esta peluda rubia que es su dueña. Ella tiene unas tetas de caen y saltan de un lado a otro al ritmo de los golpes de riñones aplicados por el tío. El está muy decidido de mostrar a su dueña como se folla entre la gente pobre. La colma haciéndole el mantenimiento extraordinario de las tuberías. A ella le encanta tanto este servicio queriendo recibir un gran chorro de esperma caliente en la boca. Al final dejará al guapo tío trabajar, pero sabrá siempre donde encontrarlo.
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